En forma creciente, la educación ha asumido a las estrategias de aprendizaje como unos de los
elementos más completo a nivel teórico y práctico para el proceso de enseñanza y aprendizaje. En la misma línea, la investigación
ha ido asumiendo las estrategias de aprendizaje como ejes procedimentales en el curriculum escolar, estos últimos tienen como
gran mérito compatibilizar dos mundos que teniendo la misma finalidad, sus discursos y práctica varía mucho. Por un lado el mundo
teórico, que representan las estrategias de aprendizaje, con propuestas muy detalladas y conceptuales y por otro lado los
procedimientos educativos, que entregan a los profesores de aula herramientas muy prácticas para llevar a cabo su tarea en la sala
de clases en el día a día.
Una de las principales ventajas para el profesorado es que los procedimientos le permiten ver
los procesos sociocognitivos que los alumnos van desarrollando. Siendo aún más concreto, a través del desarrollo de los procedimientos
en el aula, el maestro puede observar si el alumno logra el aprendizaje de búsqueda de información, logra transformar información
en distintos formatos, realiza un esquema sobre lo que ha aprendido, etc.
Luego de un largo recorrido Pozo y Postigo (2000) han podido establecer cinco distintos tipos
de procedimientos estratégicos, los cuales se pueden clasificar como cinco niveles distintos de objetivos:
"1.- Debe ser capaz de adquirir o incorporar nueva información, sabiendo buscarla, seleccionarla,
etc.
2.- Una vez adquirida esta información, en muchos casos debe interpretarla, es decir traducirla
a un código o lenguaje en el que resulte más informativa o manejable…
3.- Con frecuencia debe analizar esa información extrayendo consecuencia que no está presente
mediante la realización de inferencias del análisis y de la investigación.
4.- Toda la información así obtenida debe ser comprendida, es decir, relacionada entre sí y con
otros conocimientos previos mediante procedimientos específicos de organización de la información (esquemas mapas conceptuales,
jerarquías causales, etc.) para extraerle la máxima de información.
5.- Y finalmente, el conocimiento así generado debe ser comunicado, es decir representados
en lenguajes explícitos (sean orales, escritos, mediante dibujos, gráficos o imágenes) que a la vez requieren dominar otros
procedimientos específicos para la transmisión de la información."
Las coincidencias que planteamos la resumiremos en un cuadro comparativo entre las
características de la alfabetización digital y los ejes procedimentales de Pozo y Postigo.